




Estos trabajos pertenecen al último viaje realizado con Montse al País Vasco. Desde el país vasco francés (Biarritz) pasando por San Sebastián hasta Santurce la costa vasca es dura y está marcada por unos profundos acantilados. Dominan los azules profundos del cielo y el mar y su campiña es de un verde intenso; ambos colores poseen una continua veladura de gris (haga sol o este nublado).
Los vascos son son unos tíos muy amables y a lo largo del viaje notamos una profunda empatia con los catalanes. Es una gozada como se come en el país vasco a partir de Donostia hasta Bilbao (no así en el pais vasco francés donde hay mucha brasserie, pizzeria y creperié y tienes que ser joven y surfista para este tipo de propuestas). Lo bueno de los vascos es que pasan de todo y allí esta todo en euskera si lo pillas bien y sino te buscas la vida (estos no están por hostias y por lo tanto es imprescindible un buen GPS o planos clarificantes).
Si la salud nos lo permite volveremos a este país. En estas acuarelas he intentado reflejar la fuerza de este pueblo.