Este trazado, el nº 48 pertenece a Chan (el otro americano) y que ahora está formando una poderosa pareja con Carles B. que lo están arrasando todo (han sido los ganadores de este año).
Si tuviese que resumir a este personaje en una sola palabra yo diría que esta es Nobleza (en mayúscula), es un tío legal y noble que siempre va de cara (verdaderamente la expresión de su cara le retrata). No le he visto jamás meterse en ningún lío de estos que acostumbran a ocurrir durante el mes de verano entorno al tenis-playa y que, al parecer, requieren partidarios por una lado o por otro. Chan se limita a jugar lo mejor que sabe (y sabe mucho). Es tan buena persona o al menos a mi me lo parece, que recuerdo una anécdota que me pasó con él y que creo que este es un buen sitio para contarla: era una partido de semifinales y yo era ya un poco mayor; pues bien, el tío me hacía unas dejadas finísimas a la cuales no llegaba y me quedaba absolutamente rebozado de arena, y luego, después de cada dejada, el me pedía perdón (y yo pensaba la madre que te parió).
Es curioso, pero cuando retrato y escribo sobre estos personajes es como si el tiempo no hubiese pasado y hablase de chicos en vez de los hombres que son hoy con sus mujeres y sus hijos; pero el tiempo si ha pasado si, y a una velocidad que me parece (estoy hablando de treinta años) como si se tratase de una buena película o una buena novela (no os olvidéis de “El pánico del escorpión”) de las que pasan tan rápidamente, que te gustaría volverla a ver para apreciar a fondo cuantos más detalles mejor.
Trazado con afecto